Los cortocircuitos son una de las fallas eléctricas más frecuentes y peligrosas en el hogar. Cuando se repiten en un mismo domicilio, indican problemas subyacentes que deben ser atendidos cuanto antes para evitar daños a la instalación, equipos electrónicos o incluso incendios.
En Guayaquil, factores climáticos y de infraestructura particular aumentan la probabilidad de que estas fallas vuelvan a aparecer. Aquí explico las causas más comunes y qué medidas tomar.
Factores climáticos y ambientales
Guayaquil tiene un clima costero: alta humedad relativa, lluvias estacionales y aire salino. Estos factores favorecen la corrosión de contactos, la degradación del aislamiento y la entrada de humedad en cajas eléctricas y enchufes. El agua y la electricidad son una combinación peligrosa: las filtraciones por techos o paredes humedecidas pueden causar derivaciones a tierra y cortocircuitos recurrentes. Además, la presencia de polvo y sal en los contactos incrementa pérdidas de continuidad y chispas.
Errores de instalación y mantenimiento
Muchas fallas repetidas provienen de instalaciones antiguas, empalmes mal hechos o materiales de baja calidad:
– Cableado envejecido o con aislamiento deteriorado.
– Conexiones flojas, tornillos sueltos en bornes y enchufes que generan arcos eléctricos.
– Empalmes sin caja o con cinta aislante inadecuada.
– Sobrecarga de circuitos por tomar más enchufes de lo que el circuito soporta (múltiples electrodomésticos, regletas, extensiones).
– Ausencia o mal funcionamiento de protecciones: interruptor diferencial (protección contra fugas a tierra) o breakers mal calibrados.
– Trabajo eléctrico improvisado o “chapuceado” por personal no calificado.
Problemas con equipos y maniobras ilegales
Electrodomésticos con fallas internas (motores con bobinas en mal estado, resistencias averiadas) pueden provocar cortocircuitos al conectarlos. En zonas con conexiones informales o empalmes clandestinos la calidad de la alimentación es irregular: fluctuaciones de voltaje (picos o caídas) estresan cables y equipos, aumentando la probabilidad de cortocircuitos. Además, roedores que muerden cables o cortinas de árboles en contacto con líneas externas son causas frecuentes.
Qué hacer si los cortocircuitos se repiten
– No ignores los cortes repetidos: pueden ser señal de riesgo mayor.
– En caso de chisporroteo, olor a quemado o humo, baja los breakers y llama urgentemente a un electricista.
– Programa una revisión completa del sistema eléctrico: tablero, derivaciones, conexiones y estado del aislamiento.
– Reemplaza cableado y accesorios dañados por materiales certificados y de calidad.
– Asegúrate de que las protecciones estén instaladas y funcionando: interruptor diferencial, breakers adecuados y dispositivos de protección contra sobretensiones.
– Evita extensiones permanentes y el uso excesivo de regletas; distribuye cargas entre circuitos.
– Protege las cajas y tableros de humedad: sellado, elevación del tablero en áreas propensas a inundaciones y uso de cajas estancas donde corresponda.
– Considera instalar protección contra sobretensiones y un buen sistema de puesta a tierra.
– Contrata siempre electricistas certificados y exige factura y garantía del trabajo.
Conclusión
Los cortocircuitos que se repiten suelen ser el resultado de una combinación de condiciones ambientales propias de Guayaquil, materiales o instalaciones deficientes, falta de mantenimiento y problemas en los equipos conectados.
La solución pasa por una revisión profesional, corrección de los errores detectados y medidas preventivas que incluyan protección adecuada y mantenimiento periódicos. Actuar a tiempo reduce riesgos y alarga la vida útil de la instalación y los electrodomésticos.